Historia de la fontanería

La fontanería a diferencia de otras actividades no estuvo presente en la antigüedad de la humanidad, porque el hombre primitivo lejos estaba de pensar en que necesitaba instalaciones sanitarias, conducción de aguas y tratamientos de aguas residuales, por lo que aún en los siglos no tan lejanos los fontaneros prácticamente no existían. Fue Roma, imperio dominante del mundo que con un gran adelanto en las prácticas de obtención de agua, construyeron acueductos, usaron cloacas e implementaron el vaciamiento de las mismas, y desviaron el agua de ríos hacia ciudades para llevar el agua al uso de los palacios de emperadores y nobles. Se puede considerar entonces a los romanos, los primeros fontaneros de la historia.

La palabra fontanería deriva del latín fontana que significa fuente y es que las fuentes claro es son una forma perfecta de representación del trabajo de fontanería. La fontanería se extendió con la construcción de acueductos y los célebres baños romanos a todas las ciudades hasta donde el vasto Imperio Romano penetró. Pero lo que se conoce hoy en día como la fontanería, no fue hasta finales del siglo XIX que tuvo un gran auge con el uso de los materiales como el hierro fundido para hacer tuberías y trabajar en las instalaciones de fontanería. Dentro de esos materiales que ya no se usan por su contaminación está el plomo tan utilizado durante muchas décadas para sellar las piezas de las tuberías, el que fue con éxito sustituido por otros como el cobre de fácil manejo y bajo costo.

La fontanería fue convirtiéndose a medida que crecían las poblaciones y se modernizaba el hombre, en una exigencia no solo de necesidad sino de estética, de oficio para unos pocos y sin mucha importancia pasó a medida que crecían las necesidades en ese sentido a ser una necesidad y aunque para la edad media ya habían fontaneros en los poblados realizando trabajos como conducir aguas, pozos y otros que hoy se considerarían menores, y estaban agremiados, hasta el siglo XIX empezaron a ser considerados como vitales ya en la construcción de hogares como en la construcción de edificios, porque para cuando empezaron a construirse dichos edficios se necesitaban crear conducciones de agua, implementar tratamientos de aguas residuales, diseñar retretes y más.

Algunas de las herramientas utilizadas hoy en día en el trabajo de fontanería son: el soplete, alicate a presión, alicate pico de loro, llave inglesa, desatascador o chupona, cinta métrica, llave grifa, estropajo de aluminio, cortatubos para cobre, curvadora para cobre manual, curvadora eléctrica para cobre de grandes diámetros, cáñamo para las juntas, llave de cadena, cortatubos para pvc de varias medidas, máquina de taladrar, corona para desagües, atornilladores de varios tipos, ascariador para el cobre.

Y aunque el uso de instalaciones de plomo fue prohibido hace tiempo ya, las instalaciones que se habían realizado con el mismo siguieron funcionando, por lo que demandan reparaciones que el fontanero profesional puede realizar fácilmente tomado para ello el uso de las herramientas de fontanería de plomo, .abocardador para plomo, tijera para plomo, escofina para preparación de la soldadura, fundidor, trapo especial para realizar la soldadura, espelma y estaño del 33% para realizar las soldaduras, barrena, arena de rio para curvar el plomo, lamparilla para soldar y esterina.

Siendo tan importante la fontanería en el mantenimiento de instalaciones y en la construcción de nuevas basados en la experiencia de los fontaneros en cada uno de los aspectos ligados a la construcción de todos aquellos ambientes que requieren trabajos de fontanería, lo mejor es elegir un profesional de comprobada experiencia y tener presente que por perfecto que sea el trabajo siempre habrá que tener presente un programa de mantenimiento.

Imagen: Wikipedia